lunes, 27 de febrero de 2012

sábado, 25 de febrero de 2012

FLORES SALTARINAS NATURALES


Sirva ese marquito
teórico y preambular para hacerles saber a mis lectores que recientemente (01-04-1988), cuando me hallaba en labores de jardinería tropecé con unos *embriones florales*, de origen leguminoso. Tales cuerpecitos aparentemente se movían por sí solos mediante saltos erráticos de determinada periodicidad y altura decreciente. Opté por denominarlos FLORES SALTARINAS, luego que descubrí la causa de su exógena motricidad, y a partir de entonces han despertado interés y curiosidad en muchas personas. En esta labor investigativa conté con la colaboración del Ing. Pedro González, y la de profesor y Botánico Baltazar Trujillo, jubilado de la Universidad Central de Venezuela, Facultad de Agronomía, Maracay, Venezuela. Muchos Agrónomos y Entomólogos mostraron interés en rastrear la posible literatura existente sobre esta característica mecánica de la papilionácea en cuestión. Los embriones pertenecen al Roble americano (Platymiscium polystachum).

El fenómeno en sí sirve para ilustrar cómo, supuestamente, se desenvuelven algunos movimientos intermoleculares en una masa gaseosa enrarecida o en el de las interacciones nucleares.

Efectivamente, el motor del movimiento de mis flores saltarinas es un insecto, familia Curculionidae, género Apion, y cuyos huevos deposita periódica y anualmente en los embriones florales; la floración es abortada y finalmente el embrión termina desarrollándose a expensas del nutriente germinal. Durante su crecimiento larvario el insecto adopta contorsiones de espirales comprimidas que luego se intensan bruscamente, golpean el cascaron que le sirve de cuna y por reacción se producen los saltos que me permitieron bautizar al al fenómeno en cuestión.

Y ese descontorsionamiento
es en sí mismo interesante: Si, porgamos por caso, el mismísimo *Superman* es encerrado en un bidón debidamente tapado, él no podría elevarse habida cuenta que cuando se apoyara para tomar impulso lo haría sobre el piso bidón y este forzosamente no tendría el necesario punto de apoyo fuera de sí. Con las F. S. ocurre que el cascarón del embrión floral que le sirve ahora de cuna al insecto es de forma ovoidal, y los golpes que las distensiones provocan lo hacen sobre uno de los extremos del eje mayor, lo que supone un desbalance que termina devolviéndose hacia el otro extremo y consecuencialmente produce el salto ora desde una punta, ora desde la otra.

P.D.: Con esta Sadelas hice un fallido e ignorado llamado al Pedagógico de Maracay y al Instituto de Botánica de la U.C.V., en búsqueda de esfuerzos colectivos para terminar esta investigación privada. Sigo esperando su respuesta. Esto nos revela que de investigadores tenemos muy poco, que estas las partidas presupuestrias ad hoc  se van a los bolsillos burocráticos enquistados en esas universidades, con las rara avis del caso.La rama de investigación no ha pasado de ser un motivo y   medio adicionales de clinetlismo político contributivo de la malversacióbn de la Renta Petrolera venezolana.  Los investigadors verdaderos, los que habitan en el parque Henri Pitière, por ejemplo, se reservan sus preciosos resultados que, amanera de espionaje científico, vienen realizando desde los tiempos mismos el pionero en esta práctica: el afamado y alabado Alejandro de Humbolt.
P.D.2:  En esta vía de Internet hallé que el motor que mueve esa yemas florales se llama "autocoria".

viernes, 24 de febrero de 2012

Tercera Revolución Industrial Verdadera

La Verdadera Tercera Revolución Industrial

La revolución de la Organización Laboral Macroeconómica del empresariado burgués


Manuel C. Martínez M.

24/02/2012 20:19:37


 

Pasamos a las siguientes observaciones sobre el afamado Noam Chomsky, muy reconocido como "verdadero pensador de nuestro tiempo", según el francés Guy Sorman: "Los verdaderos pensadores de nuestro tiempo", Seix Barral, 1992, Planeta Colombiana Editorial S.A. Tal excerpta es un pase de lista de la muestra de pensadores recogidos por este escritor que nos marca la acera donde se hallan él y sus "pensadores", en su mayoría salidos de las exquisitas academias burguesas euronorteamericanas.


Observación preliminar: Las negrillas altas y cursivas me pertenecen y representan mis observaciones interlineadas:


"camino imperial


La decadencia de EE.UU. en perspectiva, II parte


Autor: Noam Chomsky/Tom Dispatch

Fecha de publicación: 21/02/12




En los años de consciente, auto-infligida decadencia en el país, las "pérdidas" siguieron aumentando en otros sitios. En la última década, por primera vez en 500 años, Suramérica ha emprendido pasos exitosos para liberarse de la dominación occidental, otra pérdida seria. La región ha progresado hacia la integración, y ha comenzado a encarar algunos de los terribles problemas internos de sociedades gobernadas por elites en su mayor parte europeizadas, pequeñas islas de extrema riqueza en un mar de miseria. También se han librado de todas las bases de EE.UU. y de controles del FMI.- Impostura sin tapujo alguno, según nos informa la mediática sobre las bases norteamericanas colombianas de reciente instalación y multiplicación (gobierno del Presidente Uribe)

Una organización recientemente formada, CELAC, incluye a todos los países del hemisferio con la excepción de EE.UU. y Canadá. Si realmente funciona, será otro paso en la decadencia de EE.UU., en este caso en lo que siempre ha considerado como su "patio trasero".


Incluso más seria sería la pérdida de los países de MENA –Medio Oriente/Norte de África– que han sido considerados por los planificadores desde los años cuarenta como "una estupenda fuente de poder estratégico, y una de las mayores preseas materiales en la historia del mundo". El control de las reservas energéticas de MENA generaría "un sustancial control del mundo", en las palabras del influyente consejero de Roosevelt, A.A. Berle.


Sin duda, si las proyecciones de un siglo de independencia energética de EE.UU. basada en recursos energéticos norteamericanos resultaran ser realistas, la importancia de controlar MENA disminuiría en algo, aunque probablemente no en mucho: la preocupación principal ha sido siempre el control más que el acceso. Sin embargo, las probables consecuencias para el equilibrio del planeta son tan ominosas que la discusión puede ser en gran parte un ejercicio académico.


La Primavera Árabe, otro evento de importancia histórica, puede presagiar por lo menos una "pérdida" parcial de MENA. EE.UU. y sus aliados han hecho lo posible por impedir ese resultado – hasta ahora con considerable éxito. Su política hacia las revueltas populares se ha ajustado de cerca a las líneas directivas estándar: apoyar a las fuerzas más sensibles a la influencia y el control de EE.UU.


 

 

 

Los dictadores preferidos son apoyados mientras puedan mantener el control (como en los principales Estados petroleros). Cuando ya no es posible, son descartados y se trata de restaurar el antiguo régimen en la mayor medida posible (como en Túnez y en Egipto). El patrón general es familiar: Somoza, Marcos, Duvalier, Mobutu, Suharto, y muchos otros. En un caso, Libia, las tradicionales tres potencias imperiales intervinieron mediante la fuerza a fin de participar en una rebelión para derrocar a un dictador mercurial y poco fiable, abriendo el camino, como se espera, a un control más eficiente de los ricos recursos de Libia (primordialmente el petróleo, pero también el agua, de particular interés para las corporaciones francesas), a una posible base para el Comando África de EE.UU. (limitado hasta ahora a Alemania) y a la inversión de la creciente penetración china. En lo que respecta a la política, ha habido pocas sorpresas.


Crucialmente, es importante reducir la amenaza de una democracia que funcione, en la cual la opinión popular pueda influencia significativamente la política. Esto, de nuevo, es rutina, y es bastante comprensible. Una mirada a los estudios de opinión pública realizados por agencias de sondeo en los países de MENA explica fácilmente el temor occidental a una auténtica democracia, en la cual la opinión pública influencie significativamente la política. Una verdad subrepticia, muy posiblemente cargada de subliminalidad imperialista, digamos que acalla el objetivo principal del Capitalismo Mundial vigente, vale decir: La verdadera neorrevolución, o Tercera Revolución Industrial Organizativa del Proletariado. Ella se halla en pleno proceso formativo, y es viable por gobiernos (del mismo Estado burgués, administrador de los fondos burgueses, según Carlos Marx- Manifiesto el Partido Comunista, un día como hoy, 1847) capaces de redistribuir la renta nacional entre las masas ya pauperizadas y la hasta ahora ya privilegiada y elitista clase media de creciente y elevado costo salarial (clase de los escuálidos, en el argot venezolano venezolano). Sirva esta entrega de modesto homenaje al científico "liberalista" de la Política Universal más leído y mal leído y cuestionado y admirado y respetado y odiado de todos los tiempos, luego de ciento sesenta y cuatro (164) años.

La mal llamada Tercera Revolución Industrial (sic) o de la "Inteligencia emocional" no ha pasado de ser otro de los trillados artilugios ideológicos o idealistas del apologismo burgués y de los Economistas posclásicos o vulgares. Es una ratificación errónea de las versiones schumpeterianas, según las cuales, los empresarios capitalistas han sido y serían una suerte de elegidos de "dios" con un cerebro especialísimo cuya configuración neuronal y visceral es tal que lo hace un ávido e insaciable buscador de riqueza creada por terceros, poderosamente impedido para tirarle un palo al PIN de cada día.
http://www.elblogsalmon.com/economistas-notables/economistas-notables-joseph-schumpeter

 

Israel y el Partido Republicano

Consideraciones semejantes se trasfieren directamente a la segunda preocupación importante planteada en la edición de Foreign Affairs citada en la primera parte de este artículo: el conflicto Israel-Palestina. Será difícil mostrar con más claridad el temor a la democracia que en este caso. En enero de 2006, hubo una elección en Palestina, calificada de libre e imparcial por monitores internacionales. La reacción instantánea de EE.UU. (y claro está de Israel), y Europa lo siguió cortésmente, fue imponer duras sanciones a los palestinos por haber votado de manera equivocada.

No es ninguna innovación. Está perfectamente de acuerdo con el principio general y nada sorprendente reconocido por los expertos dominantes: EE.UU. apoya la democracia si, y solo si, el resultado está de acuerdo con sus objetivos estratégicos y económicos, la conclusión lastimera del neo-reaganita Thomas Carothers, el más cuidadoso y respetado analista experto de las iniciativas de "promoción de la democracia". Mal podría EE UU admitir otro resultado sin que se halle en tela de juicio su imperialidad como representante principal de la clase burguesa mundial. La democracia es clasista per se, nacieron sus ideas en la Grecia esclavista de Aristóteles, Sócrates, Platón, aunque etimológica, abstracta y semánticamente signifique otra cosa en la teoría literal. Los nombres no necesariamente reflejan simétricamente ese contenido que por abstracción hallamos en los diccionarios burgueses.

 

De un modo más general, durante 35 años EE.UU. ha encabezado el campo negacionista sobre Israel-Palestina, bloqueando un consenso internacional que pide una solución política en términos demasiado conocidos como para que requieran repetición. El mantra occidental es que Israel busca negociaciones sin condiciones previas, a lo que se niegan los palestinos. Lo contrario es más exacto. EE.UU. e Israel exigen precondiciones estrictas que, además, han sido elaboradas para asegurar que las negociaciones conduzcan a una capitulación palestina sobre temas cruciales, o a ninguna parte.

La primera condición previa es que las negociaciones deben ser supervisadas por Washington, lo que tiene tanto sentido como exigir que Irán supervise la negociación de conflictos entre suníes y chiíes en Iraq. Las negociaciones serias tendrían que tener lugar bajo los auspicios de alguna parte neutral, preferiblemente una que goce de un cierto respeto internacional, tal vez Brasil. Las negociaciones tratarían de resolver los conflictos entre los dos antagonistas: EE.UU./Israel por una parte, y la mayor parte del mundo por la otra.

La segunda condición previa es que Israel debe tener libertad para expandir sus asentamientos ilegales en Cisjordania. Teóricamente, EE.UU. se opone a esas acciones, pero con un ligerísimo tirón de orejas, mientras sigue suministrando apoyo económico, diplomático y militar. Cuando EE.UU. tiene algunas objeciones limitadas, impide con gran facilidad las acciones, como en el caso del proyecto E-1 para vincular Gran Jerusalén con la ciudad de Ma’aleh Adumim, dividiendo prácticamente en dos Cisjordania, una altísima prioridad para los planificadores israelíes (de todo el espectro), pero provocando algunas objeciones en Washington, por lo que Israel ha tenido que recurrir a medidas tortuosas para mermar el proyecto.

El fingimiento de oposición llegó al nivel de farsa en febrero pasado cuando Obama vetó una resolución del Consejo de Seguridad que pedía la implementación de política oficial de EE.UU. (agregando también la observación no polémica de que los propios asentamientos son ilegales, a diferencia de su expansión). Desde entonces se ha hablado poco de la terminación de la expansión de asentamientos, que continúa, con una provocación premeditada.

Por lo tanto, mientras representantes israelíes y palestinos se preparaban para reunirse en Jordania en enero de 2011, Israel anunció nuevas construcciones en Pisgat Ze’ev y Har Homa, áreas de Cisjordania que considera que se encuentran dentro del área considerablemente expandida de Jerusalén, anexada, cubierta de asentamientos y construida como capital de Israel, todo en violación de órdenes directas del Consejo de Seguridad. Otras acciones incluyen el mayor plan de separar los enclaves que le puedan quedar a la administración palestina del centro cultural, comercial y político de la vida palestina en la antigua Jerusalén.

Es comprensible que los derechos palestinos deban ser marginados en la política y el discurso estadounidense. Los palestinos carecen de riqueza y de poder. No ofrecen prácticamente nada a los intereses políticos de EE.UU.; de hecho, tienen valor negativo, son una molestia que moviliza a "la calle árabe".

Israel, al contrario, es un valioso aliado. Es una sociedad rica, con una industria de alta tecnología sofisticada, en gran parte militarizada. Durante décadas, ha sido un altamente apreciado aliado militar y estratégico, en particular desde 1967, cuando hizo un gran servicio a EE.UU. y a su aliado saudí al destruir el "virus" nasserista, estableciendo la "relación especial" con Washington en la forma que ha persistido desde entonces. También es un centro creciente para inversiones de alta tecnología de EE.UU. De hecho, las industrias de alta tecnología, y particularmente militares, en los dos países están estrechamente vinculadas.

Aparte de semejantes consideraciones elementales de política de gran potencia, hay factores culturales que no deben ser ignorados. El sionismo cristiano en Gran Bretaña y en EE.UU. precedió de largo al sionismo judío, y ha sido un significativo fenómeno elitista con claras implicaciones políticas (incluida la Declaración Balfour, que se basó en él). Cuando el general Allenby conquistó Jerusalén durante la Primera Guerra Mundial, fue aclamado en la prensa estadounidense como Ricardo Corazón de León, quien había finalmente vencido en las Cruzadas y expulsado a los paganos de Tierra Santa.

El siguiente paso fue que el Pueblo Elegido volviera a la tierra que le fuera prometida por el Señor. Articulando un punto de vista común de la elite, el secretario del Interior del presidente Franklin Roosevelt, Harold Ickes, describió la colonización judía de Palestina como un logro "sin igual en la historia de la raza humana". Semejantes doctrinas encuentran fácilmente su lugar dentro de las doctrinas providencialistas que habían sido un fuerte elemento en la cultura popular y de la elite desde los orígenes del país: la creencia en que Dios tiene un plan para el mundo y que EE.UU. lo está realizando bajo guía divina, como es articulado por una larga lista de personajes destacados.

Por otra parte, el cristianismo evangélico es una importante fuerza popular en EE.UU. Más hacia los extremos, el cristianismo evangélico del Fin de los Tiempos también tiene un enorme alcance popular, vigorizado por el establecimiento de Israel en 1948, revitalizado aún más por la conquista del resto de Palestina en 1967 – todas señales de que se acercan el Fin de los Tiempos y la Segunda Venida.

Estas fuerzas se han vuelto particularmente significativas desde los años de Reagan, ya que los republicanos han abandonado la pretensión de ser un partido político en el sentido tradicional, mientras se dedican en virtual formación uniforme a servir a un ínfimo porcentaje de súper ricos y al sector corporativo. Sin embargo, el pequeño electorado que es servido primordialmente por el partido reconstruido no puede proveer votos, de modo que se han vuelto a otra parte.

La única alternativa es movilizar tendencias que siempre han estado presentes, aunque raramente como una fuerza política organizada: primordialmente nativistas que tiemblan de miedo y odio, y elementos religiosos que son extremistas según estándares internacionales, pero no en EE.UU. La principal tendencia del capitalismo es hacia la pauperización generalizada de toda la masa obrera del mundo ocupado por empresas burguesas. Tal es el caso de los movimientos actuales proletarios suramericanos y centroamer, y que, en armonía coherente con los proletarios de la rancia Europa Occidental, conforman la gran masa proletaria mundial que hoy rompe con la contrata obrero-patronal tradicional, los unos para salir de la miseria, y los otros para conservar las mejoras económicas que han estado masoquistamente disfrutando su explotación burguesa a espaldas de los proletarios peor explotados en todo el continente americano, africano, y de Europa Oriental . Los obreros de la nueva generación remplazan los activos de ahorita; estos perderán privilegios y engrosarán el "Ejército Industrial Jubilado", serán sacado del mercado laboral, y aquellos ascenderán al nuevo status económico que brida todavía un sistema que, según Marx, no se extinguirá mientras haya ganancias suficientes para industriales, comerciantes, financistas, sindicalistas y burocracia parasitaria que sepa proteger y administrar la renta de la burguesía y su capital dinerario, sus reservas de medios de producción.

Un resultado es la reverencia por supuestas profecías bíblicas, de ahí no solo el apoyo a Israel y sus conquistas y expansión, sino un amor apasionado por Israel, otra parte fundamental del catequismo que debe ser entonado por candidatos republicanos – y demócratas, de nuevo, no demasiado lejos.

Dejando de lado estos factores, no hay que olvidar que la "Anglosfera" – Gran Bretaña y sus retoños – consiste de sociedades de colonos, que surgieron de las cenizas de poblaciones indígenas, reprimidas o virtualmente exterminadas. Las prácticas del pasado deben haber sido básicamente, en el caso de EE.UU., incluso ordenadas por la Divina Providencia. Por lo tanto a menudo existe una simpatía intuitiva por los hijos de Israel cuando siguen un camino semejante. Pero primordialmente prevalecen los intereses geoestratégicos y económicos, y la política no está grabada en piedra.

La "amenaza" iraní y el tema nuclear

Finalmente consideremos el tercero de los principales temas encarados en los periódicos del establishment citados anteriormente, la "amenaza de Irán". Entre las elites y la clase política es considerada generalmente como la amenaza primordial para el orden mundial – aunque no entre las poblaciones. En Europa, los sondeos muestran que se considera a Israel como la principal amenaza para la paz. En los países del MENA, este estatus es compartido con EE.UU., hasta el punto que en Egipto, en vísperas del levantamiento de la Plaza Tahrir, un 80% pensaba que la región sería más segura si Irán tuviera armas nucleares. Los mismos sondeos establecieron que solo un 10% considera que Irán constituye una amenaza – a diferencia de los dictadores gobernantes, quienes tienen sus propias preocupaciones.

En EE.UU., antes de las masivas campañas propagandísticas de los últimos años, una mayoría de la población estaba de acuerdo con la mayor parte del mundo en que, como firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear, Irán tiene derecho a enriquecer uranio. E incluso ahora, una gran mayoría está a favor de medios pacíficos para tratar con Irán. Incluso existe una fuerte oposición a una participación militar si Irán e Israel estuvieran en guerra. Solo un cuarto considera que Irán sea de alguna manera una preocupación importante para EE.UU. Pero no es poco usual que haya una brecha, a menudo un abismo, que divide a la opinión pública y la política.

¿Por qué, exactamente, se considera a Irán como una amenaza tan colosal? La pregunta es poco discutida, pero no es difícil encontrar una respuesta seria – aunque no, como de costumbre, en los pronunciamientos febriles. La respuesta mejor documentada es provista por el Pentágono y los servicios de inteligencia en sus informes regulares al Congreso sobre la seguridad global. Informan que Irán no plantea una amenaza militar. Sus gastos militares son muy bajos incluso según los estándares de la región, minúsculos, claro está, en comparación con EE.UU.

Irán tiene poca capacidad para desplegar fuerza. Sus doctrinas estratégicas son defensivas, diseñadas para disuadir una invasión durante suficiente tiempo para quela diplomacia solucione los problemas. Si Irán desarrollara una capacidad de armas nucleares, informan, formaría parte de su estrategia de disuasión. Ningún analista serio cree que los clérigos gobernantes estén ansiosos de ver que su país y sus posesiones sean vaporizados, la consecuencia inmediata de que llegaran incluso cerca de iniciar una guerra nuclear. Y es apenas necesario mencionar las razones por las cuales cualquier dirigencia iraní estaría preocupada por la disuasión, bajo las circunstancias existentes.

No cabe duda de que el régimen es una seria amenaza para gran parte de su propia población – y desgraciadamente, no se puede decir que sea un caso único desde ese punto de vista. Pero la amenaza primordial para EE.UU. e Israel es que Irán pueda estorbar su libre ejercicio de violencia. Otra amenaza es que los iraníes buscan evidentemente extender su influencia a los vecinos Iraq y Afganistán, y también más lejos. Esos actos "ilegítimos" son llamados "desestabilizadores" (o algo peor). Al contrario, la imposición por la fuerza de la influencia sobre la mitad del mundo contribuye a la "estabilidad" y al orden, de acuerdo con la doctrina tradicional de quién es el dueño del mundo.

Tiene mucho sentido el intento de impedir que Irán se sume a los Estados con armas nucleares, incluidos los tres que se han negado a firmar el Tratado de No Proliferación –Israel, India y Pakistán– todos los cuales han recibido ayuda de EE.UU. para el desarrollo de armas nucleares y siguen recibiendo esa ayuda. No es imposible acercarse a ese objetivo por medios diplomáticos pacíficos. Una actitud, que goza de abrumador apoyo internacional, es emprender pasos significativos hacia el establecimiento de una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente, incluidos Irán e Israel (aplicado también a fuerzas de EE.UU. desplegadas en el área); mejor todavía si se extiende al Sur de Asia.

El apoyo para tales esfuerzos es tan fuerte que el gobierno de Obama se ha visto obligado a aceptar formalmente, pero con reservas, que: crucialmente, el programa nuclear de Israel no debe ser colocado bajo los auspicios del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y que no se debe pedir a ningún Estado (lo que quiere decir EE.UU.) que divulgue información sobre "instalaciones y actividades nucleares de Israel, incluida información relacionada con anteriores transferencias nucleares a Israel". Obama también acepta la posición de Israel de que toda propuesta semejante debe estar condicionada a un acuerdo de paz exhaustivo, que EE.UU. e Israel pueden seguir retardando indefinidamente.

Este estudio no se aproxima en nada a ser algo exhaustivo, sobra decir. Entre tópicos importantes que no son considerados es el cambio en la política militar de EE.UU. hacia la región Asia-Pacífico, con las nuevas adiciones al inmenso sistema de bases militares que tiene lugar ahora mismo, en la Isla Jeju frente de Corea del Sur y en el Noroeste de Australia, todos elementos de la política de "contención de China". Estrechamente relacionado está el tema de las bases de EE.UU. en Okinawa, a las que se ha opuesto acremente la población durante muchos años, y una continua crisis en las relaciones EE.UU.-Tokio-Okinawa.

Revelando lo poco que han cambiado las presunciones fundamentales, analistas estratégicos estadounidenses describen el resultado de los programas militares de China como un "clásico ‘dilema de seguridad’ por lo cual programas militares y estrategias nacionales consideradas defensivas por sus planificadores son vistos como amenazadores por el otro lado", como escribe Paul Godwin del Foreign Policy Research Institute. El dilema de la seguridad aparece respecto al control de los mares frente a las costas de China. EE.UU. considera su política de control de esas aguas como "defensiva", mientras China la ve como amenazante. Ni siquiera es imaginable un debate parecido respecto a las aguas costeras de EE.UU. Este "clásico dilema de seguridad" tiene sentido, de nuevo, sobre la base de la presunción de que EE.UU. tiene derecho a controlar la mayor parte del mundo, y que la seguridad de EE.UU. requiere algo que se acerca al control absoluto del globo.

Mientras los principios de la dominación imperial han experimentado poco cambio, la capacidad de implementarlos ha disminuido considerablemente a medida que el poder se ha distribuido más ampliamente en un mundo que se diversifican. La nueva y revolucionaria organización de la mano de obra, hasta ayer selectiva e individualista, hoy se empieza a configurar u organizar en bloques masivos de proletarios, los de menor costo dejarán más ganancias, y los mejor pagados sufrirán mermas en sus remuneraciones globales. Ciertamente, los precipuos principios capitalistas no cambian: Máxima ganancia con empleo de menor capital, y despliegue abierto de ese "liberalismo" que hoy se le atribuye despectivamente a la burguesía de alto giro, pero cuyo pionero y máximo defensor fue, paradójicamente, Carlos Marx, habida cuenta de que él hipotetizó una sociedad liberada absolutamente del yugo estatal. El comunismo, como forma de vida sucesor del capitalismo verá y conocerá la prescindibildad de una burocracia que, por eficiente y eficaz que sea, siempre supondrá una sobrecarga para el pueblo directamente trabajador. El Estado, por supuesto, se extinguirá con el desenvolvimiento pleno de la fase transicional socialista, pero mientras tanto seguirá jugando un importantísimo papel para evitar anarquías de producción e interrupciones del proceso social de relevo. Hoy será más importante que ayer proteger la propiedad privada mientras esta siga resultando rentable para la clase burguesa, lo será balancear los abusos del burgués desenfrenado, y de las protestas salariales que necesariamente seguirá practicando un proletariado que robustecerá su lucha hasta "enterrar" definitivamente a sus opresores Observación: No se refiere al entierro físico de nadie, sino a su actividad mercantil como explotador de asalariados.

Las consecuencias son muchas. Es, sin embargo, muy importante recordar que –por desgracia– ninguna disipa las dos oscuras nubes que se ciernen sobre toda consideración de orden global: la guerra nuclear y la catástrofe medioambiental, que amenazan ambas la decente supervivencia de la especie.

Al contrario, ambas amenazas con siniestras, y aumentan.

………….

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Noam Chomsky es profesor emérito del Departamento de Lingüística y Filosofía del MIT. Es autor de numerosas obras políticas que son éxitos de ventas. Sus últimos libros son

Making the Future: Occupations, Intervention, Empire, and Resistance, The Essential Chomsky (editado por Anthony Arnove), una colección de sus escritos de los años cincuenta hasta la actualidad, Gaza in Crisis, con Ilan Pappé, y Hopes and Prospects.

 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=144943

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=144942

Copyright 2012 Noam Chomsky

Fuente:
http://www.tomdispatch.com/post/175503/tomgram%3A_noam_chomsky%2C_imperial_hegemony_and_its_discontents/#more"

Tomado de APORREA.org.


 

 

 

 

Venezuela, 21 de Febrero de 2012


 

 

 

 

viernes, 3 de febrero de 2012

No Hay Trabajadores Indirectos
                    Los hay creativos y no creativos del PI

Manuel C. Martínez M.

03/02/2012 5:48:19


En el sistema capitalista, el manejo contable de "trabajadores indirectos" le ha permitido a la burguesía incorporar a las fábricas, al comercio y la banca, unos "trabajadores" cuya importante utilidad ha sido la conservación, custodia, contabilización y protección del patrimonio capitalista formado a partir de la riqueza creada por los "trabajadores directos". Se trata de uno de los casos de oxímoron más silenciados por la literatura general.


Si a ver vamos, todos los hombres serían trabajadores indirectos del trabajo directo de algunos de ellos, con lo cual estos terminarían siendo no menos indirectos. En tal sentido, todos trabajan o nadie se llamaría trabajador con propiedad, porque solamente se trabaja en la manipulación y metamorfosis de la materia prima y manejo de equipos y herramientas.


En su remplazo, nosotros hablaremos de trabajadores creativos y t. no creativos. En la contabilidad y Teoría Económica Burguesa, la figura del trabajador indirecto recoge la plantilla de labores gerenciales y administrativas, de custodia, contabilidad, asesoría, protección policial y afines, como los trabajos de investigación y supervisión, o sea, labores intelectuales, mientras la figura del trabajador directo queda reservada a labores peyorativamente llamadas manuales.. La mayor parte de las erogaciones de capital para pago de sueldos y salarios va esas improductivas manos.


La literatura marxista los recoge como capital variable en su clasificación del capital, como si se tratara de personal explotable. Allí hay una falla conceptual debida, tal vez, a los maquillajes que la mediática educativa burguesa ha practicado en sus editoriales. Nos atrevemos a suponer que Carlos Marx no pudo haber considerado productivo de valor alguno al administrador de la empresa, por ejemplo, y mucho menos al policía de punto.


Por supuesto, todo comenzó con el reconocimiento del trabajo del empresario, del capitalista. Este, ciertamente utiliza su dinero en el montaje de una fábrica, por ejemplo, en lugar de destinarlo al consumo personal, pero todo el capital constante que él logra en el mercado ha sido creado por otros, y la mercancía que produce en su fábrica es creada por los asalariados o trabajadores creativos. Su contable, su asesor, sus policías y supervisores sólo se ocupan del mantenimiento de su capital. Y, es más, en el supuesto negado de una ganancia sacada del mercado, esta preexiste, como lo hace la materia prima y los demás medios de producción que compra para el funcionamiento de su empresa.


Obsérvese que cuando el marxismo afirma que la burguesía vive del trabajo ajeno explotado en sus fábricas, está sobrentendiendo que ella no trabaja. Y, efectivamente, el principio burgués de distribución de la riqueza según el cual, "de cada uno de los proletarios según sus capacidades, y a cada quien según su trabajo, sigue rigiendo en la sociedad que atraviese por la fase precomunista del Socialismo, con la salvedad de que en esta ya no se hablaría de proletarios, sino de trabajadores, así como en la sociedad comunista, en la cual el trabajo ya no sería una obligación(no se trabajaría para vivir), sino expresión de la vida, ya ni siquiera se hablaría de trabajadores, sino de personas.

jueves, 2 de febrero de 2012


Paradojas Capitalistas 
La pauperización de la clase media e "indignada" es inevitable


Manuel C. Martínez M.

01/02/2012 14:55:06

De entrada: Los llamados "indignados" de la Europa Occidental y de EE UU no son otros que aquellos proletarios que ideológicamente se han mantenido idiotizados con las promesas del individualismo burgués. En mentalidad se han comportado más anticomunistas que los mismos burgueses de alto peso mediático, a cambio de las diferencias salariales que les ha permitido llevar una vida más "digna" que el resto de los proletarios del mundo, particularmente de los eurasiáticos, africanos y mesosuramericanos; por eso hoy se muestran muy indignados.


Recordemos que esos dignos trabajadores europeos de ayer, hoy indignados, descienden familiar y clasistamente de quienes no se sumaron al proyecto socialista soviético. Por el contrario, asumieron una conducta bestialmente agresiva contra todo trabajador que mostrara simpatías con las ideas marxistas o de izquierda. Conducta similar han adoptado los llamados escuálidos de países como Venezuela donde, gracias a su apoyo, en estos países han reinado las famosas dictaduras mata gente que conocemos. La política betancurista y adecopeyana venezolana sirve de ejemplo en estas aseveraciones.


Para explicarnos cómo es que la alta burguesía euroccidental, representada en América por EE UU y Canadá, Brasil, México y hasta la misma Argentina, en Asía por Israel y en África por los racistas surafricanos, pretende hoy castigar económicamente a quienes han sido el segmento proletario que los ha apoyado en su negativa a la adopción de un Socialismo de remplazo, debemos ir al mercado burgués.


Resulta que el mercado capitalista, luego de crecer y ampliarse sin limitación alguna sobre la faz de la Tierra, tiene ya muchas décadas sufriendo conflictos de producción y venta, y estos han desembocado en crisis megasociales de la talla de 2 Guerras Mundiales, la segunda con armamento y matanzas atómicas.


Recordemos, además, que el capitalismo es un modo de vida dedicado a acumula riquezas para seguir acumulando riquezas. No es el estilo del modo feudal, caracterizado como estuvo de ser una sociedad consumista por excelencia, con un mercado inelástico en oferta y en demanda.


Porque es un hecho que el mercado burgués necesita inevitablemente crecer y crecer, y cuando está copado por industriales ya establecidos, estos necesariamente deben entrar en guerras destructivas, pero no maltusianas, sino fundamentalmente burguesas, sencillamente competencia burguesa. Por esta sola razón, agotados los mercados de consumo final, no le queda al sistema otra salida que la redistribución del capital variable, ese capital variable que viene empleado en la clase trabajadora, y que la intelectualidad apologista burguesa ha negado en su literatura vulgar.


Bien, como sabemos, la mayor parte de ese capital va a las manos menos creativas de riqueza. Fundamentalmente va a manos gerenciales, contables, asesoras, investigativas, policiales, militares, políticas o burocráticas, etc. Esta mano de obra, si bien trabaja mucho y es de elevada calidad tecnociéntifica, no aporta un ápice al Producto Interno de ninguna sociedad burguesa. Nos explicamos: la llamada mano de obra intelectual se ocupa sólo del mantenimiento y cuantificación del patrimonio burgués, de la riqueza creada por los aslaraidos que se hallan directamente involucrados en la transformación de la materia prima y de la manipulación de las máquinas y equipos correspondientes. Aquellos trabajadores "escuálidos", de aquí, e "indignados" de Europa, son conservadores de riqueza, pero no son los creadores de ella.


Seguimos: El capitalismo se ha dado cuenta de que, por ejemplo, el mercado ya no resiste que los proletarios verdaderamente creadores de la riqueza mundial sean quienes paguen con sus salarios los altos emolumentos recibidos por la clase que sólo conserva, cuida y cuantifica dicha riqueza, que en todo caso podrían ser los mismos burgueses, los patronos, o, más conveniente a sus intereses, que lo sea esa mano de obra no productiva.


Como se sabe, los altos ingresos salariales tienen un tope en materia de "cesta familiar", y de allí que sus beneficiarios suelan hacer ahorros que les permiten meterse a burgueses explotadores, con lo cual agrandan el mercado de oferta burguesa, sin contar con demandantes. El resultado es una clara agravación del conflicto intraclasista por el reparto del mercado local, nacional e internacional.


Como estamos ya infiriendo, el capitalismo ha decidido acortar los emolumentos de la mano de obra improductiva, es decir, reducir el ingreso de estos privilegiados proletarios, y, es más, ha optado por aconsejar a los gobiernos del mundo, entre estos a los suramericanos, para que reorienten partidas del gasto presupuestario dirigidas a los escuálidos y redirigir esas economías hacia el segmento proletario verdaderamente productivo que no es otro que el trabajador más humilde, menos escuálido y más alejado de la clase media. Por estas razones, la pauperización de esos indignados será inevitable.


De todo eso inferimos, de paso, que poco importa cómo se llame la política emprendida por los gobernantes que asuman esta nueva estrategia burguesa, si socialista, comunista, socialista de este o aquel milenio, lo importante es que contribuyan eficazmente con dicha pauperización porque sólo así se podría agrandar el mercado de consumo final. Estadísticamente, por ejemplo, con un salario de alta clase gerencial o investigativa se podría alimentar unas 20 familias, según el salario mínimo, para unos emolumentos de 30MM/mes, aproximadamente.
Ganancia y Tasa de Ganancia
El pequeño capitalista no se orienta por el grande, sino todo lo contrario

Manuel C. Martínez M.

30/01/2012 8:48:49

Periodistas deficientemente documentados, muchos Economistas de bajo perfil académico y los especuladores de la comunicación suelen afirmar que los vendedores de "cafecitos" ganan mucho dinero, que especulan y ganan a razón de varias veces 100 por cada 100 Bs.F. invertidos (Bs., o bolívares, para abreviar). Y eso es verdad, un cafecito de cafetines y afines dejan un margen de ganancia exorbitante, cuantitativamente hablando, pero se trata de mercancías de bajo monto, de bajo precio o de poco valor unitario en las ventas.


Efectivamente, si la ganancia global del cafetinero se redujera a esa alta tasa, digamos 500%, para un precio del café pequeño = Bs. 3.000, entonces, su costo sería de Bs. 500, salvando los demás gastos y demás mercancías. En consecuencia, para que por ese concepto este comerciante se redondee una ganancia, digamos Bs. 8.000 al mes, tendría que realizar ventas por Bs. 9.600/mes (unos 107 cafés diarios, aprox.), venta de la cual, pues, le quedarían Bs. 8.000 = 500% sobre el costo causado, como tasa de ganancia sobre esa inversión de Bs. 1.600/mes.


Eso significa que el cafetinero, realmente, tendría que vender varias veces ese valor de Bs. 9.600 para poder costear los demás costes constantes y variables involucrados en su negocio, y al final quedarse con los Bs. 8.000/mes, del ejemplo.


Ahora, en el caso de un vendedor de automóvil, cuyos costes de operación sólo se incrementan básicamente por concepto de inmuebles, con un (1) vehículo que venda al mes, para una tasa de ganancia, digamos, = 50% (900% menor que la tasa del cafetinero), levantaría sus buenos miles de Bs. /mes, para un precio del vehículo, sea este el caso, de Bs.100.000, o sea, tendría una ganancia de Bs. 50.000.


Con esos ejemplos, deberíamos tener claro que la tasa de ganancia particular, la de una mercancía o empresa, no son suficientes para medir con aproximada exactitud la rentabilidad mercantil de nadie. Una tasa de ganancia elevada no necesariamente significa elevadas ganancias. Pero, hay más, en el sistema capitalista, los capitalistas medianos y menores suelen emplear menos maquinarias y equipos que el empleado por la gran industria. En estos casos, es necesario conocer la ley de la distribución intraclasita de la plusvalía. Este tema se refiere a la explotación intraclasista, más allá de la explotación de plusvalía realizada por un empresario en particular.


Mediante el famoso "Problema de la transformación" de los valores de las mercancías en "precios de producción, Carlos Marx dio cuenta de la sobrevivencia de la alta burguesía no financiera. Ocurre que el gran capital dedicado a la fabricación y venta de mercancías suele operar con una alta composición orgánica de capital, esto es, con mucho capital constante y poco capital variable, poca mano de obra, relativamente. Esa sobreinversión en capital no productivo de riqueza alguna, se traduce en una pobre tasa de ganancia, lo cual desestimula su inversión, mientras que la industria mediana y pequeña lucen más atractivas porque en estas se genera una mayor cantidad de plusvalor. De resultas, los capitales se desplazan de un segmento a otro, las ofertas reaccionan adecuada y proporcionalmente, la tasa de ganancia se eleva en la alta empresa, y baja en las medianas y pequeñas. Al final y tendenciosamente se logra una tasa promedia para la masa global del capital invertido. Es esta tasa promedia la que debe tomarse en cuenta a los efectos de ciertas regulaciones estales, y del cálculo estadístico en general.


Esa tasa promedia de ganancia rige, pues, para todo el capital, independientemente de cada monto en particular. Un empresario de menor giro termina obteniendo la misma tasa del gran productor, y así resulta explotado en segundo grado, gracias al trasiego de parte del plusvalor creado en su pequeña industria y que va a manos del empresario mayor. Tal es la explotación de capitalistas entre sí, porque no se trata de una guerra o competencia entre empresarios afines en sus mercancías, sino de una guerra o competencia entre capitales de todo tamaño. Obviamente, siempre el capital mayor lleva la ventaja, y hacen mal u obran ingenuamente, aquellos pequeños capitalistas que suelen ponerse al lado del gran capital cuando surgen movimientos sociales antiburgueses.




 

 

 

 
La Renta Petrolera Desplaza la Plusvalía
La Economía venezolana burguesa es más mercantil que fabril

Manuel C. Martínez M.
20/11/2011 22:19:29

Cierto que a Venezuela se la identifica como una sociedad burguesa, o sea, una economía típicamente capitalista. Según esa apreciación, podríamos hablar de un Producto Interno Bruto fabril, de una renta nacional de la cual derivarían las demás rentas laborales y empresariales y tributarias, es decir, los salarios, los impuestos municipales y nacionales, los intereses financieros, la ganancia comercial y los dividendos fabriles.


Pero, bien miradas las cosas, desde hace más de 70 años, literalmente, Venezuela vive del petróleo; lo ha explorado con manos ajenas, lo ha recolectado con manos ajenas, entubado con manos ajenas, y lo exporta hacia otros países. Su valor en dólares mueve la economía nacional de la manera más parasitaria que pueda imaginarse, además de que la mayor parte de esos dólares retornan a los países clientes a los que se les vende este recurso energético.


No en balde las actividades comerciales y financieras ocupan los primeros lugares estadísticos en el Producto Interno Bruto. Alrededor de 50% de este PIB es alimentado directamente por la RP, y el resto lo hace indirectamente ya que las mayor parte de la demanda doméstica es efectuada por la burocracia nacional, con el gobierno incluido.


El caso más patçético se refleja en unasreservas internacionales que sólo garantizan pago de deudas y el país sigue cada ño dependiendo casi unilateralmnte de l recolección de este recurso natural. Sus presupuestos de Ingresos y Gastos tienen como piso monetario el ingreso petrolero, al punto de que la fuente del ingreso anual queda vinculado al precio del dçóalr. Este precio, durante los últimos 4 años ni siqueira responde a criterios objetivos, sino a una supuesta política prudencial ante los vaivenes sorpresivos que viene sufreindo el precio de este energ´tico que es el más demandado, más barato y menos riesgoso hasta ahora.


 

 

El Mercado Inmobiliario en Venezuela
Los bienes duraderos suelen ser acaparados, el

caso venezolano, de flamante tratamiento, es, sin temor a equivocarnos, un trascendente ensayo de gran envergadura.


Manuel C. Martínez M.

26/01/2012 18:37:58

Para nadie es un secreto que la vivienda forma parte de la anacrónica propiedad feudal que rezagadamente sigue imperando a lo largo del tiempo burgués. Hoy por hoy, la tenencia de tierra con viviendas y edificios ha sido el gran negocio de la clase burguesa, desfasadamente llamada clase terrateniente.


Se trata de un segmento de la burguesía que centra parte de sus inversiones en la compra, construcción, venta y arrendamiento de inmuebles habitacionales para uso familiar, comercial y fabril. Este tipo de mercancía goza del privilegio de ser inmune a la obsolescencia que es propia de la gran mayoría de los bienes. Por el contrario, este segmento de la alta burguesía se ha cuidado de darle una sobredurabilidad económica a los "bienes raíces", terrenos vírgenes y edificaciones en general.


Para nadie es un secreto que siempre ha sido motivo de "satisfacción académica" atribuirle a la propiedad privada inmobiliaria la cualidad de "estar exenta de depreciaciones". Por el contrario, estas mercancías han sido objeto de un permanente e inercial acrecentamiento de capital sin adición de nuevo capital por parte de su tenedor. El comerciante del mercado inmobiliario no corre riesgos, no contrata asalariados; su tipo de explotación es una mixtura económica de propiedad feudal con expresiones capitalistas. Es el gran negocio de la industria inmobiliaria, y arrendataria por excelencia. Rige a nivel mundial, y el caso venezolano, de flamante tratamiento, es, sin temor a equivocarnos, un ensayo de gran envergadura.


Es así cómo un dueño de inmuebles simplemente se convierte en un acaparador de oficio y en especulador nato, porque mientras fabricantes y comerciantes de calzado, por ejemplo, ven su mercado reciclado constantemente, según la durabilidad promedia de estos bienes, el vendedor y constructor de inmuebles lo hace una sola vez, los acapara para su "engorde", los vende sólo al mejor postor, que es decir subasta, o los arrienda de por vida. Como si fuera poco, cierra a voluntad unilateral toda opción de traspaso por compraventa, sencillamente porque para este capitalista su ganancia se deriva de la renta directa proveniente del inquilino, y se cuida de mantener acotada la oferta de viviendas mediante el acaparamiento de terrenos vírgenes, el freno de la oferta, a fin de mantener una creciente suba de precios en sus correspondientes alquileres y precios de venta, si fuere el caso. El extremo y la mejor prueba de este acaparamiento en defensa de los alquileres y precios altos se manifiesta cuando mantienen grandes extensiones de terrenos ociosos, así como de viviendas y edificios cerrados expuestos a su deterioro porque sencillamente, lejos de perder valor, supuestamente lo ganan mediante esa propiedad ficticia de ser bienes no depreciables. La literatura burguesa de Economía Burguesa es rica en estas nauseabundas s conceptualizaciones. Digresión: En las ciudades y periferias urbanas ha sido frecuente, con la alcahuetería más descarada de las Alcandías nacionales, el sacrificio de feraces terrenos agrícolas a favor de edificaciones, con lo cual acortan la oferta de alimentos o contribuyen a encarecer sus precios en una industria agrícola donde también suelen tener intereses capitalistas los mismos inmobiliarios que estamos tratando.


Es por ello que el capitalista de bienes raíces siempre se ha valido del Estado para garantizarse semejante abuso comercial. Es en este mercado inmobiliario donde el poder de la alta burguesía ha contado con gobiernos que no han pasado de ser simples administradores del patrimonio de la burguesía. La defensa del derecho de propiedad privada con rango constitucional va más allá de la simple propiedad privada sobre las mercancías de la "cesta básica", y por eso las legislaciones penales han dedicado más esfuerzos a la lucha contra el delincuente menor, el ratero y el ladrón de mercancías y dinero en efectivo, que sobre los ladrones de la propiedad inmobiliaria. Ciertamente, si en algo el capitalismo y la propiedad privada son un robo, es en el segmento de capital inmobiliario.


El llamado engorde del precio de terrenos y edificios ha permitido y factibilizado que muchos terrenos y edificios hayan permanecido ociosos durante siglos, mientras en paralelo, los buhoneros carecen de locales ad hoc

, trabajando en calles y aceras, y cientos de miles de familias han estado viviendo en ranchos o viviendas de mala muerte. Este ensayo venezolano, en honor a la verdad, es todo un reto económico contra una de las inversiones más vergonzosas y aborrecibles del capitalismo nacional y mundial.